"Numerosos lectores" de "esto" me han pedido encarecidamente (:P) que haga una segunda parte de la entrada llamada igual que ésta, pero con el (I) (eso me pasa por poner un (I) después de un título, que ya me vale...). De cualquier manera, no me gusta que con lo que digo o escribo yo suceda lo que comenté en la última entrada, y voy a tratar de dar coherencia al menos al hecho de haber puesto aquel (I) aquella vez...
Analizaré -si se me permite la palabra- el quid, pero desde la posición completamente opuesta a la atracción, o sea, desde la repulsión (era la única manera de dar coherencia al (II). No se trata de echar piedras sobre mi tejado diciendo que la conozco de primera mano -aunque la conozca-, pero sin llegar a considerarme una "cagasiempre", una tampoco es una Mata-Hari de la palabra, y puede ser interesante ver por qué.
Ayer estuve hablando de ello con alguien que se reconoce mucho más hábil que yo en esta "destreza", o mejor podría decirse que soy yo misma la que se la reconozco a él , ya que la reconozco en mis carencias por no ser consciente ni hacer uso de ella.
El quid sería, pues, la existencia de los diferentes lenguajes no explícitos que se dan cuando hablamos. Muy interesante me pareció que me diera a conocer los términos Pragmática y Semiótica, que sinceramente me sonaban de oídas nomás. La filosofía del "Eres lo que haces", que puede contraponerse al más esclavizante "Eres lo que dices", podría ampliarse utilizando la equivalencia del "haces" al "cómo lo dices", que también implica acción.
Bueno, que me desvío...
Leyendo a veces textos de personas muy no sé si llamarlas viscerales, seguras de sí mismas o sobradas (eso dependerá del día, no sé), se puede llegar hasta donde radican sus "fallos comunicativos" , que son los que pueden llegar a causar repulsión. Nos atenemos pues a los principios cooperativos de Grice:
Máxima de Cantidad (en relación con la cantidad de información que debe darse):
- Haga que su contribución sea todo lo informativa que el intercambio requiera.
- No haga que su contribución sea más formativa de lo que el intercambio requiera.
Máxima de Calidad (referida a la verdad en la contribución):
- No diga lo que crea que es falso.
- No diga nada de lo que no tenga pruebas adecuadas.
Máxima de Relación o Relevancia (comprende la máxima que Grice denomina "vaya usted al grano"):
- Haga su contribución relevante.
Máxima de Modalidad (la supermáxima es "sea usted claro"):
- Evite la oscuridad.
- Evite la ambigüedad.
- Sea escueto.
- Sea ordenado.
Máxima de Cantidad (en relación con la cantidad de información que debe darse):
- Haga que su contribución sea todo lo informativa que el intercambio requiera.
- No haga que su contribución sea más formativa de lo que el intercambio requiera.
Máxima de Calidad (referida a la verdad en la contribución):
- No diga lo que crea que es falso.
- No diga nada de lo que no tenga pruebas adecuadas.
Máxima de Relación o Relevancia (comprende la máxima que Grice denomina "vaya usted al grano"):
- Haga su contribución relevante.
Máxima de Modalidad (la supermáxima es "sea usted claro"):
- Evite la oscuridad.
- Evite la ambigüedad.
- Sea escueto.
- Sea ordenado.
Partiendo de estas premisas, podemos analizar un texto o discurso, escrito o escuchado, y ver dónde radicaría su mayor o menor "responsabilidad" en el efecto que ha causado. Imagino que interese más cuando éste ha sido negativo (repulsión), que cuando ha sido positivo (atracción), por la posibilidad de corrección que esto implica (algo que gusta en principio no tendría razón de corregirse).
Bien, ya tenemos la teoría aprendida. Empezando una relación desde cero, conociendo estos datos desde el principio, según la persona que me lo explicó, uno debería ser capaz de atraer en principio a cualquiera con el arte de la palabra, dicha o escrita. Sería digamos como una "técnica de seducción": comunicación adecuada, sin fisuras, tono correcto, palabras las justas y apropiadas (esto da para otra entrada más, lo de "regalar al oído"...).
Ahora bien, en este preciso momento me surge una duda:
¿No será todo muchísimo más fácil que todo esto que acabo de poner? ¿no será más cuestión digamos... de piel?
Más info sobre Semiótica (sin desperdicio): aquí.



